UNA TARDE CON DIOS
A veces, sientes que estás perdido, que para tus problemas no hay solución, el agobio es tan estresante que no sabes que hacer, las tristezas corrompen tu corazón, por lo que sea, un rompimiento, una traición, una derrota, todo puede lograr que te pongas triste….
Pero que crees?, no estas solo, mas bien, no estamos solos, siempre hay alguien que nos mira, que nos entiende, que nos abraza, que nos muestra con cada cosa que pasa, que nos ama, y esa persona, es Dios, tengamos fe en Él, dejémonos ayudar por su gracia, por su bondad.
Esta tarde, cuando la vida me parecía terrible, la tristeza de haber peleado con mi novio, el trabajo acumulado, el estrés de tantos documentos por entregar, que no encontraba que hacer, la computadora encendida, todos los formatos a medio llenar, los datos sin llegar, etc. de repente la energía eléctrica se corta y me doy cuenta de que está muy nublado, la mitad del cielo, estaba completamente gris oscuro y la otra mitad muy limpia y con el sol en todo su esplendor, de pronto, la parte nublada comenzó a llover, y con la luz del sol, parecía que caían diamantes, las gotas de lluvia brillaban, era hermoso contemplarlas, era hermoso estar ahí, de pronto poco a poco, comenzó a aparecer un arcoíris, al principio, era borroso, pero después, se veía claramente, pasó un rato y yo seguía ahí, mirando casi con la boca abierta, ¡¡Cuanta belleza!!, después las nubes taparon al sol, las gotas dejaron de brillar y el arcoíris se borró.
No deja de sorprendernos siempre la belleza y majestuosidad de la naturaleza, la energía positiva que nos va mostrando, dejándonos ver, que mas allá de tanta trivialidad en la que se ha convertido nuestra vida, dentro de nuestro corazón todavía hay ternura, amor y ese niño que todos llevamos dentro sigue ahí, esperando que lo dejemos salir un poco.
No nos dejemos vencer, Él nos ama, nos quiere, amémosle también y sobre todo ¡tengamos FE!.