Juré no volver a enamorarme, cuando comencé a caer en el profundo abismo de la soledad, al que no le veía fin.

Juré no volver a enamorarme, cuando en las noches mis lagrimas no podía yo detener, y dejaba que fluyeran.

Juré no volver a enamorarme, cuando al verte feliz, supe que no me amaste, que tan solo habías jugado con mis sentimientos.

Juré no volver a enamorarme, cuando al ver mi corazón lleno de dolor y tristeza, deseaba tan solo dormir, para no sentir, para no sufrir.

Juré no volver a enamorarme, al perdonar tus errores así como a mi misma, por no haberme dado cuenta a tiempo de tus intenciones.

Ahora aprendí, que la soledad, me permitió conocerme a mi misma, mis lagrimas purificaron mi alma y sacaron de mi corazón todo ese sentimiento, soñé y deseé tanta felicidad, que al despertar me di cuenta que no valía la pena seguir sufriendo, por lo tanto, te perdoné, por que para comenzar una nueva vida, en mi equipaje, no debía llevar tanta carga.

Y hoy al recordar, me doy cuenta que juré y no cumplí, mi corazón que antes se veía marchito y pálido, a recobrado la vida y el color, porque alguien mas ha logrado hacerle sonreír, mostrándole que la vida no es de un solo color y opaco, sino que hay muchos y que cada uno merece ser visto y admirado.

En estos momentos le agradezco al Creador, que haya mandado a esos Ángeles a la tierra, para darles otra oportunidad de conocer la verdadera felicidad a los corazones que han jurado como yo, NO VOLVER A ENAMORARSE...